Siempre es tiempo de leer....A todos nos cautiva ver el rostro de un niño cuando se siente devorado por una buena lectura, pero este efecto tan especial no se improvisa, detrás de esta experiencia se encuentran horas de trabajo de muchos profesionales: padres, abuelos, maestros... La participación de los padres y abuelos en el proceso lector es clave porque complementa toda la tarea que se realiza en la escuela. Así el aprendizaje de las primeras letras y sonidos, pasan a ser verdaderas historias que poco a poco formarán parte del proceso educativo...
Cuando los pequeños lectores ven que sus padres y hermanos leen, hablan de la noticia que ha publicado el periódico, están preparados para descubrir mejor este mundo tan apasionante que es la lectura. Añadimos también el ir a la Biblioteca, un paseo por las librerías...
No hace muchos días me encontraba en una biblioteca universitaria, y la sorpresa fue que en la mesa vecina había un niño de unos tres años con su cuento, mientras tanto su madre estaba buscando un libro para su trabajo de investigación. Cuando lo encontró, madre e hijo, los dos en silencio hacían su lectura.
¿Cuántas veces hemos oído, o nosotros mismos hemos dicho: mi hijo no lee? Pero ¿nos ha visto a nosotros leer? Es en la infancia, y en los primeros años, donde los niños y las niñas copian acciones.
Conviene regalar libros. Libros que se ajusten a las preferencias del futuro lector, pero teniendo en cuenta su edad y su importante proceso formativo como persona. Conviene un espacio tranquilo y acogedor, donde el silencio y una iluminación adecuada creen un clima que invite a la lectura. Conviene aprovechar fiestas y aniversarios para regalar un libro. Conviene buscar novedades, pero conviene aprovechar aquellos libros que han marcado el transcurrir del mundo literario. Todos formamos parte, de una manera u otra, de la comunidad lectora. La lectura ha de ser como cualquier otra de las actividades lúdicas.
Un buen libro infantil ha de captar la atención y, si la parte exterior se considera importante, más importante es su contenido. Somos conscientes de que vamos acompañados por la era de la lectura digital. Resultado del proceso evolutivo. Pero esto no es ningún obstáculo; si ayudamos a canalizar el proceso lector de pequeños y jóvenes lectores, estos disfrutarán de una lectura que "viajará más rápidamente en el espacio".
Los niños y jóvenes han de tener su propia biblioteca, que después podrán compartir. Su "rincón lector" ha de ser como aquella cabaña que harían, si pudieran, en un bosque. Aquel rincón ha de ser su mundo de magia. Un mundo de sueños, de acciones y recuerdos... Un lugar al que no tengan acceso, quienes de entrada rehúsan el silencio y la letra.