jueves, 26 de abril de 2012

Dar las gracias

Tengo una ahijada que es un dulce, un dulce de los buenos envuelto en papel de periódico, digo así porque a veces lo disimula, pero una vez empiezas a desenvolver el papel...
Y como corresponde a la tradición, el domingo de Pascua le regalo una "mona". Pero no vale una "mona" cualquiera, porque a ella lo que le gusta es el bizcocho casero. Así que he ido aprendiendo, y ahora además de chuparte los dedos, entra por los ojos casi como las de las pastelerías.
Este año la mocita me ha sorprendido con un papelito escrito que ha sacado del bolsillo. Todo un verso, de su autoría, agradeciendo a su madrina la puntual "mona" de todos los años y otras lindezas que me guardo.
La grata sorpresa me ha llevado a razonar que si bien es natural dar las gracias cuando nos tienen un detalle o prestan un servicio, pues ha caído en desuso la palabrita.
"Es de bien nacidos el ser agradecidos" reza el dicho popular, y si bien pagamos algunos servicios no nos es todo debido, y que te den las gracias puede ser más reconfortante que una generosa propina.
Cedes la acera y no pasa nada, se pasa al lado del paciente conductor como si fuera un piloto mecánico, nos excusamos con la sufrida dependienta que tiene el trabajo de recoger y doblar toda la ropa que dejamos de cualquier manera... ¿Acaso tememos se vayan a ofender por decir gracias?
Quien trabaja recibe su salario, está pagado, pero ciertamente es gratificante el que en un momento dado alguien agradezca el servicio prestado.
Lo he experimentado. En mi trabajo he atendido bien a las personas sin hacer nada extraordinario, es lo que debía. El despedirse con un buenos días es suficiente, pero si en un día de ajetreo en que te estás cansado más de lo habitual esa persona te dice "muchas gracias" pues no las esperas, no te las debe, pero ciertamente las agradeces en el alma, son un respiro en medio del ajetreo y desde luego la sonrisa, por lo menos en los ojos, te sale espontánea. Y si no lo dices, por lo menos lo piensas "las gracias se las doy yo a usted por decírmelas". Y es para dar gracias a Dios, porque esta palabra suele llegar en el momento en que más la necesitas.
Muchas cosas se pueden decir sobre el agradecimiento, pero como se dice que "si lo bueno breve, dos veces bueno" pues ya me extendí bastante.
A ti las gracias sobrinita, que esas tuyas son dulces de escuchar, y como vienen en papelito mucho más me han de durar.

2 comentarios:

  1. mE GUSTA LA LECCIÓN, PIENSO QUE EL AGRADECIMIENTO ES NECESARI,COMO DICES DE BIEN NACIDOS

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    1. Gracias Anónimo. Y ciertamente cuando damos las gracias es porque las tenemos y en abundancia.

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